domingo, 31 de octubre de 2010

Papercraft

El tiempo libre es un enemigo clásico del ser humano. A lo largo de la historia han surgido multitud de pasatiempos. Hoy pretendo acercaros uno valido para todas la habilidades y edades, además de muy económico, el Papercraft. Se trata de un pasatiempo muy extendido en la red, consistente en crear figuras tridimensionales con papel. Para ello tendremos que recortar y pegar diversas piezas hasta alcanzar nuestro objetivo final. Existen tanto figuras muy sencillas para principiantes como otras de elvadísima complejidad para los mas avezados. Todas las fuentes señalan que esta manualidad vio crecer su popularidad tras la Primera Guerra Mundial, ya que varias editoriales especializadas comenzaron la venta de reproducciones de modelos de artillería Alemana y Estadounidense. Como siempre, los modelos más complicados que podemos encontrar en la red pertenecen a páginas niponas, aunque podemos encontrar auténticos especialistas por todo el mundo.

A continuación os dejo una serie de enlaces en los que podéis ver magníficas galerías, así como descargar los modelos y hacerlos vosotros mismos en casa (a lo cual os animo fervientemente):

sábado, 30 de octubre de 2010

Cuidado con las macros ocultas

Allá por el año 1982 Steven Lisberger revolucionó el concepto de la ciencia ficción cinematográfica con la película TRON siendo la primera en utilizar la computación gráfica de forma intensiva. Como toda película de culto, tuvo muy escaso o nulo éxito en su estreno, además de ser una gran responsable de la denominación de Realidad Virtual (VR). El nombre "TRON" procede de un comando en BASIC, ya que en unos cuantos dialectos de este lenguaje de programación, la orden TRON activa el modo de seguimiento de variables (trace), es decir, TRACE-ON se deriva en TR-ON. Es muy importante remarcar la estética de la película diseñada por el artista conceptual Syd Mead que posteriormente la utilizaría para títulos como Blade Runner o Aliens. Multitud de factores, como los ya descritos, hacen de TRON una película eterna que jamás envejecerá a los ojos del espectador especializado. Ahora bien, la industria del cine está sufriendo lo que en medicina equivaldría al Rigor Mortis, sin ideas originales y plagado de refritos, así como de adaptaciones de dudosa calidad. Con afán recaudador y espíritu revolucionario, Disney vuelve a apostar por TRON, y no lo hace de una forma cualquiera, la película más cara de la historia se aproxima a lomos de motos de neón. Lo positivo, que de verdad es una segunda parte, por lo que no veremos la misma historia rehecha (como tan de moda está ahora), y por supuesto el despliegue cibernético que ya en el trailer parece sobrepasar tanto lo futurista como lo peligroso.

Aquí os dejo el trailer, que además de ser muy impactante, incluye un cameo de altos vuelos

The Walking Dead

Este mes la carne podrida llegará a nuestros hogares en forma de serie de televisión; el nombre ya lo dice todo: "The Walking Dead".Lo más interesante a priori es que la serie viene de la mano de Frank Darabont director de The Majestic y de la Milla Verde. Parece que el mercado de las series cada vez cobra mayor relevancia. La serie se inspira en la serie de historias gráficas creada por Robert Kirkman y Tony House, responsables entre otras obras de Invincible o Ultimate X-Men, mostrándonos a un grupo de supervivientes que recorren los Estados Unidos tras un Apocalipsis Zombie, dicho grupo estará liderado por el el policía Rick Grimes. Un aspecto a tener en cuenta es que los zombies presentados en esta serie son muy similares, si no más bien idénticos, a lo que suele utilizar George A. Romero en sus películas, pero bueno, al fin y al cabo un zombie es un zombie. Es importante ver como se desarrolla la historia, ya que en la novela gráfica Kirkman escapa siempre de las explicaciones del cómo y el por qué, centrándose en las relaciones y reacciones de los supervivientes; queda en manos del señor Darabont (yo personalmente preferiría que no jugase a inventar demasiado, aunque comprendo la dificultad que supone adaptar algo a las masas) a lo largo de los seis episodios que durará la primera temporada. Una cosa muy curiosa y que tengo ganas de ver en la serie, es que los zombies son muy muy duros, hay que destruirlos, si les cortas al cabeza, ésta se moverá tristemente intentando clavar su dientes en tu apetitosa carne; lo que es más la zombitis no sólo se transmite por mordiscos o heridas, todo humano que muera resurgirá sediento de carne (muy bíblico por cierto).

Para que os os vaya entrando el gusanillo aquí os dejo el trailer de la serie.


Deus impeditio esuritori nullus

Han pasado muchos días, semanas y meses desde que nos vimos por última vez. Desidia, cansancio, estrés, deformación espaciotemporal, llamadlo como queráis, pero lo cierto es que os habíamos abandonado, y lo que es peor nos habíamos abandonado a nosotros mismos. Y aunque, como bien sé, muchos pensáis que no soy humano o al menos no de este tiempo, tengo que pedir perdón por el escapismo temporal, lo siento. En compensación intentaremos hacer un "cuaderno de bitácora" que alcance otro nivel. Para ello, y cargado de egoísmo pido una vez vuestra colaboración y comentarios. Ardamos juntos hasta que sólo quede ceniza...

miércoles, 24 de febrero de 2010

Los niños del mañana, vaya hijos de...



Enormes clases decoradas con bancos de madera repletos de intelectuales interesados en aprender y delante un profesor charlando con ellos, proponiéndoles temas con los que despertar sus cerebros y obtener interesantes conclusiones.
Silenciosas bibliotecas con sofás, lámparitas verdes y mesas antiguas.
Soleadas praderas donde leer un libro a la sombra de un árbol o debatir sobre las injusticias del mundo con tus colegas o decidir si esta noche se va al espectáculo alternativo de teatro o la lectura de la última obra poética del autor de mona en el Campus.
Esta es la imagen idílica de las Universidades que he percibido a lo largo de mi juventud en las películas americana. Sin embargo, nada tiene que ver con la realidad. Tras nueve años me he dado cuenta de que esto es un colegio.
La experiencia que os contaré hoy es de hace tres días y la escribí en aquel momento para eliminar la tensión y no caer en el enfado fácil.
"Para evitar la soledad de mi oficina por las tardes, vengo a la biblioteca de una de las facultades del Campus. Estamos a mediados de febrero y acaba de empezar el cuatrimestre, así que la sala de lectura está vacía. Me deleito pensando en que voy a estar cómoda sin los cuchicheos, los tics nerviosos y los paseos típicos de la época de exámenes. Cual es mi sorpresa al entrar y ver a la encargada de cotorreo con una amiga, ¡ni siquiera se dignaron a bajar la voz al ver que me sentaba y sacaba mis cosas!. Con toda la calma del mundo recojo mis cosas y me dirijo al vestíbulo del edificio donde hay largas mesas con bancos, y es que es preferible ruidos ambiente que te envuelve a los susurros en una habitación silenciosa.
Algo parecido me sucedió la semana pasada, me encontraba en una situación parecida, fiestas de carnaval, horario reducido en la universidad y la escuela totalmente vacía. En este caso, la señorita estaba sola, y para no aburrirse de no hacer nada y que le paguen, se encontraba escuchando música y leyendo el periódico. Sí, cuando me vio entrar bajó el volumen, pero no creáis que dejaron de oírse los agudos de la soprano de turno. Pude aguantar media hora antes de recoger y largarme con una cabreo tremendo y sin poder concentrarme en mi lectura. ¿Dónde quedó el tópico de la solterona con gafas que te chistaba en cuanto cruzabas dos risitas con tu amiga?
Aquel día la facultad estaba desierta, el caso de hoy es bien distinto, a que los primeros días de clase viene la mayor parte de los alumnos con los buenos propósitos de 'esta vez no me pasa, lo llevaré todo al día'. Pero es fácil localizar grupitos que llevan una hora gritando, haciendo tonterías y llamando la atención dando palmas o con música en el móvil a todo volumen. Hace un rato que se han ido y desde aquí veo como se han 'olvidado' cinco latas de refresco y varias bolsas de panchitos sobre la mesa en la que estaban sentados (por cierto, pegada a la mesa hay una enorme papelera).
Son las siete de la tarde, la facultad se va quedando despejada, he terminado mi relato y aún podré aprovechar una hora de relativa tranquilidad en leer algo relacionado con las deformaciones producidas en los Cárpatos en el Cenozoico tardío, no sin antes preguntarme si estos chavales serán los próximo bibliotecarios o los que estropeen unas plácidas vacaciones por no saber educar a sus pequeños...