Cuando Max se pudo su disfraz de lobo le entraron unas ganas irrefrenables de hacer travesuras, pero intentar comerse a su madre fue demasiado. “!Eres un mostruo!”, le grito y evadiendo una dentellada lo mandó castigado a la cama, sin cenar. Pero ya en su cuarto notó una extraña transformación, empezó a aparecer un bosque, cada vez más tupido y agreste, y luego un océano, que navegó hasta llegar a la Tierra de los Monstruos.
(no entraba de ancho en el blog)
Si podéis y os apetece leed primero el libro y después disfrutad de lo que parece ser una hermosa película
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