miércoles, 22 de abril de 2009

Caminando entre fósiles II

Nuestra segunda joya son los Orthoceras (cuerno recto), otro tipo de cefalópodos, similares a los anteriores pero, en este caso, con concha alargada. Los podemos encontrar asociados a los goniatites ya que coexistieron durante un tiempo (los orthoceras abarcan más periodos de la historia geológica, desde el ordovícico al triásico). Aunque en nuestras rocas los goniatites son más abundantes se pueden localiza losas con ambos ejemplares verdaderamente bonitas.

También utilizaban el sistema de tabiques para flotar y en la primera foto (Pared de San Isidoro) se observa perfectamente, ya que cada compartimento presenta un color diferente debido a los distintos tipos de materiales que se fueron introduciendo en lellos a los largo del proceso de fosilización.Esta última fotografía es de un ortocerátido magnífico por su gran tamaño, localizado en la entrada de la Catedral de León:
(Fotografías: Esperanza Ortíz de L.)

Caminando entre fósiles I

El primer capítulo de esta serie nos llevará a los Goniatites. Unos cefalópodos, parecidos a los actuales aunque con una concha externa enrollada (que fue la que evolucionó hasta ser la pluma que llevan en su interior calamares y sepias). Esta concha poseía una serie de tabiques internos en donde el animal introducía más aire o menos para poder elevarse o sumergirse, el mismo sistema que utilizan los submarinos.

Vivían en mares tropicales de media profundidad hace unos 400 millones de años, en el periodo devónico, y convivían con otras formas de vida que también podemos encontrar como fósiles: ortocerátidos, crinoideos, vivalvos...

Una de las rocas más usadas en construcción en León es la Caliza roja de Alba o Griotte y está plagada de estos seres. La encontramos en esta provincia, en las montañas, ya que, el fondo marino en el que se formó, se elevó durante la orogenia alpina.

Para buscar goniatites debemos ir a buscar a la basílica de San Isidoro (únicamente en la parte basal, el resto es arenisca de color amarillento y en ella encontraremos nada), en las losas que pavimentan las plaza de San Isidoro, en todas las fuentes tradicionales de la ciudad (San Isidoro, San Marcelo, la de la plaza del Grano...) o en el suelo de la entrada de la Catedral de León.

En las fotos podemos ver ejemplares realmente bonitos incrustados en las piedras de San Isidoro.

(Fotografías: Esperanza García Ortíz de L.)

martes, 21 de abril de 2009

Rol In vivo, Ego Ex vivo, Gnosis In vitro, Vida In silica


Sábado 18 de Abril, una puerta se abre y un oscuro guardián ajusta sus ojos a mi malogrado cuerpo, el pequeño Passpartout se estremece ante sibilina contracción pupilar, la partida ha comenzado, ya no hay vuelta atrás. Los peldaños se suceden uno tras otro, iluminados con el titilar de la mortecinas candelas. Mis pasos resuenan contra la piedra y mi brazo se aferra al  de mi hermosa esposa (la pobre Yurisán se pregunta si los tapices del Eliseo serán dignos de su mirada, es lo malo de enamorarse de una toreador). El pórtico sucede a la escalera, y precede al aperitivo, jugosas copas de sangre servidas  por desconfiados sirvientes que se estremecen ante mi perversa mirada, Passpartout lo sabe, ellos nos temen; el problema es que no saben que tal vez sería mejor para ellos abandonar el edificio en ese mismo instante, ya que tarde o temprano, todos perecerán bajo mi caótica mano...

Estas fueron las primeras impresiones de una de las mejores actividades roleras en las que he participado. Y todo se lo debo a una fantástica persona, Totoro, un ídolo de masas que ha encumbrado el rol hasta una nueva cota. Un fuerte aplauso para ti.

En futuros posts pretendo narrar lo que para mí fue la partida, y así de alguna manera, intentar haceros a todos participes de una hermosa historia de gótico postmoderno.

Benja

Este fin de semana, ya que es medio puente en León (sobretodo en la Universidad) Benjamín Menéndez aprovechará para hacer una instalación en el hall de la facultad de Filosofía y Letras. Será algo parecido, aunque de mayores dimensiones, a lo que realizó en su última exposición: Blanco Roto vs. Color, en la galería Vértice de Oviedo.
Se tratará de una composición efímera, ya que es de porcelana sin cocer, sobre un armazón que cuelga de las cuatro esquinas de la estancia. A su vez, las lucernarias del edificio se cubrirán con papeles de colores, para que la pieza se ilumine con distintas tonalidades. Benja es un artista industrial, así que incluirá pequeñas piezas que se verán embebidas en la sábana.

A partir del martes, en León.

Hola de nuevo, amigos

Hace mucho que no sabeis de nosotros, entre las vacaciones, los americanos, una eslovaca que nos ha nacido no hemos parado y no hemos tenido tiempo de nada.
Así que tendré que retomar la sana costumbre de escribiros. En breves tendréis noticias mías!! muajajaja (jejeje)

PD. Gracias Javi por darte cuenta, jejeje