Muchas veces se especula sobre la vida de los famosos, que si son esto que si son lo otro; a mi parecer siempre hay que recordar una cosa: son simples artistas, no modelos a seguir; al fin y al cabo, son personas, seres grises que se desgarran en la vida y sufren más de lo que la mayoría piensa.
Recientemente ha fallecido una de las diosas rubias del celuloide hollywoodiense, Brittany Murphy.
Las causas de la defunción no parecen nada claras ya que por lo visto se desplomó en el baño sin más. El morbo crece al ne
garse su amrido a que se le practique la necropsia, además de informar a la policía de que tal vez fuese adicta una serie de analgésicos tras sus últimas operaciones de estética. Los medios americanos ya se están alimentando del cadáver en fresco, que raro. Este lunes se le practicará la ya mencionada necropsia, aunque como ya dice su médico: "Todo apunta a una muerte por causas naturales", ¿qué será, será? Eso es lo de menos, el populacho ya ha dictado sentencia.Yo en mi feudo prefiero recordarla por lo que fue y no por lo en que la convertirán.
Con lo que me molaba a mi esta tía. En fin, como bien dices, debería separarse el trabajo de la vida privada. Cada uno en su casa que haga lo que le de la gana. Pero la realidad es que la carnaza vende. Todo el mundo lo niega y se muestra muy respetuoso cuando le preguntan, pero los indices de audiencia no mienten. Por desgracia la vida privada siempre se tiene en cuenta en el trabajo (véase a Tiger Woods últimamente), y no solo les pasa a las estrellas. Puedes ser un crack en tu profesión, pero si cuando sales de trabajar tienes hábitos que a tu jefe no le gustan date por jodido.
ResponderEliminarUna gran perdida sin duda. Me quedo con películas como Spun y Sin City que recuerde ahora mismo.
Besitossssss